sábado, junio 21, 2014

Perfidia


De un momento a otro, el cielo no tuvo estrellas y bajo las palmeras, sombras poseídas, iban y venían, golpeándose azarosas entre ellas. No… no es posible, se decía la luna...

Aquella bella mujer, que un instante antes, pensaba en él con alegría en el alma y lo aguardaba vestida de seda, no resistió la impresión y su corazón sucumbió, mientras sostenía una fotografía que lo delataba en su cruel perfidia.  

Como si el tiempo se hubiese detenido en aquel lugar, hubo un silencio ensordecedor cuando ella fue escoltada por gaviotas, hacia su última morada.

El océano no concibió la traición y al unísono que era enterrada, agitó de tal forma sus olas, que desaló sus venas, en la misma arena… donde el amor había moldeado sueños y el viento, soplado eternidades. 

Un año después, arrepentido, él volvió a buscarla para, cierto de sus sentimientos, decirle que la amaba…


P-Car

domingo, junio 15, 2014

Alma mía

Alma mía escúchame.
No sigas así de acongojada
confundida y ensimismada
deseando hundirte en el mar
que ayer te bañaba de luna.

Unidas, como siempre,
subamos esta noche a la montaña
al lugar donde el cielo puede tocarnos
y de los sueños despedazados hacer
…estrellas fugaces.

Luego te propongo dormir
en el verde esperanza de los valles
hasta que nos despierte un alba nueva
cargada de luz, paz y calma.

No te pido sonrías
que yo tampoco logro hacerlo
pero dame tu mano y en mi confía
que soy tu rostro y sombra,
tu piel y abrigo… y la ventana,
a esta realidad de vértigos sin ley.

Alma mía:
con el infinito en mis labios
hoy, más que antes, te digo que…
te admiro y amo.


P-Car

domingo, junio 08, 2014

Naufragio

Olas de alquitrán
golpean una y otra vez la arena.
La tiñen sin remedio
a la vez que el sol, se cubre de sal.

Mientras tanto…
tu rostro sigue extraviado
entre mis pensamientos.

Hoy el cielo no me recordó tu mirada
y cuando tuve frío, tu ausencia…
no me acarició el alma.
Pero nada extraordinario sucedió.

Por ello, frente a este ocaso digo
¡ay mi Dios!
para quien ha amado como yo amé
y sufrido como sufrí
no hay episodio más cruel
que la frigidez del desamor.

Y es que ayer…
mi barca de sentimientos y emociones naufragó
en el intimidante mar
…del último olvido.


P-Car